MAR DEL PLATA.- Desde que blanqueó su relación con Juan "Pico" Mónaco, Zaira Nara es pura sonrisa. Fresca y distendida, recorre la playa con una seguridad que impresiona, mientras saluda al público que busca tener un contacto más directo o le pide sacarse una foto con ella.
Además de su espontaneidad, Zaira tiene un arma de seducción que simula desconocer. Enseguida, su mirada capta la atención de todos y los flashes se repiten sin pausa en un balneario del sur de la ciudad.
LA NACION estuvo con ella en la presentación del parador Coca-Cola "Punto Frozen". Durante el evento, se animó a contestar un ping-pong descontracturado sobre sus hábitos y placeres de verano. Mirá cuáles fueron sus respuestas.
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